Por ejemplo, cuando se camina por entre sus imponentes rascacielos como
los de Nueva York, Chicago, Hong Kong, Dubai o Singapur; por la Torre de Tokio, con características
similares a la Eiffel de París; por el parque Disneylandia, que hace experimentar las mismas sensaciones de los de
Los Ángeles y Orlando (E.U.), y las explosivas luces de las vallas publicitarias que dominan las noches de Times Square,
en Nueva York.
Pero hay muchas cosas que hacen de Tokio una ciudad diferente. Por ejemplo,
la infraestructura. Bajo el suelo está la ciudad del metro, una telaraña de rieles y túneles de 286 kilómetros
que llega a todos los sectores. Allí hay extensas áreas de comercio, restaurantes y bares.
Un segundo nivel lo componen las calles y la ciudad, repletas de edificios, comercio, esculturas, peatones
y tráfico automotor. Debido a la escasez de terreno, varias avenidas tienen viaductos de hasta dos niveles, que ayudan
a descongestionar la metrópoli.
Despertar nocturno
En el día, Tokio da la sensación de estar apagada, dedicada solo a producir. El formalismo que
caracteriza a los japoneses se refleja en la rutina de las oficinas gubernamentales, los centros de educación y las
empresas.
En la noche, despierta. Cuando cae el sol, este sector parece en Navidad. Pero
no. Shijuku, Shibuya, Akihabara y Harajuku y la calle Ginza están llenas de avisos luminosos alusivos a las marcas
más reconocidas del mundo y vallas digitales de campañas cívicas que compiten en colorido y tamaño.
Quien no entienden japonés debe resignarse con admirar el espectáculo de rayos intermitentes
que bombardean los mensajes, aunque hay palabras que resaltan pues son íconos universales: Nike, Coca Cola, Toshiba,
Sony, Panasonic, Mc Donald's, Adidas, Dell, Toyota y Armani, entre otras.
Edificios modernos
de todos los tamaños y estilos forman una cadena que sobresale y sirve de guía a quienes desde lejos buscan
el centro de la ciudad.
En las noches, buena parte de los 12 millones de habitantes de
la capital japonesa sale a las calles en busca de un restaurante, un bar, un teatro, un almacén de marca o un centro
comercial especializado en productos electrónicos.
Otros prefieren darse un paseo
nocturno por los alrededores de la Torre de Tokio, una estructura que se aprecia desde cualquier parte de la ciudad y que
trae a la memoria la torre Eiffel de París.
Mercado de electrónicos
En la zona de Akihabara se concentra el mayor mercado de aparatos electrónicos del mundo.
Son edificios dedicados a la venta de aparatos que promueven la última tecnología electrónica del planeta,
incluyendo computadores, cámaras fotográficas y de video, iPods, implementos de informática, software,
música digital y todas las invenciones que existen en este campo.
Algunos sectores
parecen más del futuro: el tren bala 'levita' entre edificios; multitudes caminan por calles tranquilas y seguras;
hombres y mujeres en bicicleta transitan compartiendo espacio con peatones, y miles de vehículos viajan ordenadamente
por avenidas en impecable estado y señalización.
Teatros, templos, museos,
edificios gubernamentales, el Palacio Imperial, el centro de finanzas y negocios, las tradicionales estaciones del tren y
los centros comerciales también tienen cabida allí.
Y para complementar esta
cantidad de sitios, no faltan las numerosas cuadras invadidas de restaurantes de todos los niveles. Imperdonable no degustar
el sushi o cualquiera de los miles de platos que ofrecen, la mayoría con arroz y comida de mar.
Si usted va
Los colombianos necesitan
visa para entrar a Japón. El tiquete de ida y vuelta cuesta unos 3,5 millones de pesos.
Hoteles de 3 estrellas, entre 80 y 120 dólares; de 4 estrellas de 120 a 200 dólares; de 5 estrellas,
de 200 dólares en adelante.
Un servicio de taxi no cuesta manos de 1.500 yenes (30.000
pesos), un banano en un supermercado cuesta entre uno y dos dólares (2.000 o 4.000 pesos), y es fácil encontrar
un melón de dos o tres libras que cuesta 100 dólares, es decir, casi 200.000 pesos colombianos.
No en vano, la capital japonesa figura entre las tres ciudades más costosas del mundo, clasificación
que se disputa con Londres, Hong Kong, Nueva York y París.
EDMER TOVAR MARTÍNEZ*
Editor Economía y Negocios
*Invitación de la Cancillería de Japón